Fin de año

Érase hace 366 días una nochevieja como todas, rodeados de la familia, amigos, todos festejando y deseando buenos propósitos y felicidad para el año que entraba…

 

El 2020 nos pilló asíNadie en aquel momento sabía que el 2020 lo íbamos a terminar como lo vamos a terminar, rodeados de los justos y deseando ante todo que un bicho nos abandone y salga de nuestras vidas, algo que yo creo que va a ser muy muy difícil.

Eso sí, empezamos el año compartiendo memes como lelos y riéndonos de los chinos…

Aun así, creo que pese a todo debemos estar agradecidos por este 2020, más que nada porque si estás leyendo esto es que sigues con vida y es lo más importante que tenemos ahora mismo, salud y vida para seguir luchando.

 

Este año que termina no ha hecho más que ponernos a prueba a todos.  Poner al límite nuestras emociones y nuestra vida.

Nos ha demostrado que por muchos planes que tengas, manda quien manda y ahí no sabría que decirte quien exactamente manda, cada uno en lo que crea.

Sinceramente ha sido un año de castigo para la humanidad, nos creímos invencibles y no lo somos.

AbrazosEl otro día una tía mía me decía que los abrazos habían sido inventados para decir lo que no se puede transmitir con palabras.  Me pareció curioso porque ahora mismo no podemos tener contacto y hablar con las mascarillas… tela, parece un buen castigo.

Cuando empezó todo esto un amigo mío me decía, mira antes quedabas con amigos y estabas pendiente del móvil y ahora estás deseando soltar el móvil y estar con amigos, la de vueltas que da la vida y el giro que en un momento hemos dado…

 

Personalmente ha sido un año duro, durísimo, profesionalmente no, a día de hoy creo que a nivel laboral no puedo estar mejor.

Cierro 2020 con un sabor agridulce de no poder compartir este final de año con la misma gente con la que estaba hace un año y el día que nos podamos juntar, faltará al menos una persona.

 

Pero voy aentrada 2021 pasar a 2021 con muchos aprendizajes, dando, si cabe, más valor a mi familia, porque soy de las personas que siempre he puesto a mi familia por encima de todo, valorando los pocos abrazos de “estrangis” que he dado y dando mucho más valor a algo que creíamos tan sencillo y que no le dábamos importancia.

Entro en 2021, con la mirada primero puesta en el cielo, por todas las personas con las que ya no podré pasar jamás no solo una nochevieja, sino que jamás podré volver a abrazar.

Entro también, mirando la persona que era hace un año y orgullosa de la que soy ahora, porque a pesar de todo, ha sido un año para aprender, para recordar principios que teníamos olvidados, pero sobre todo un año que nos ha demostrado que el ser humano no es tan fuerte como nos han hecho creer, durante siglos se ha creído que teníamos el poder y no, no lo tenemos ni bombas ni guerras, un “simple” bicho puede acabar con toda la humanidad en meses y eso es algo que no debemos olvidar.

También quiero hacer un guiño a que si se quiere, se puede.

En meses se ha hecho una vacuna para este mal que pone en peligro la humidad y antes que la humanidad, lo que desgraciadamente mueve todo, la economía.  Espero que esto sea un ejemplo para que en 2021 se invierta lo mismo en tiempo y sobre todo dinero que es lo que demandan los investigadores para enfermedades como el cáncer y otras muchas que matan a gente sin remedio y que a día de hoy… no hay cura.

Espero que para ti también haya sido un año de muchos aprendizajes.

Y ahora, después de estas reflexiones…

¿Nos vemos en el 2021?

Beatriz copywriter

 

 

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